Norte en Línea - Ovando

Una evaluación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, nos da a conocer que “Estar dentro de la prestigiosa lista de Patrimonio Mundial Natural de la UNESCO no es sinónimo de que la biodiversidad del sitio está completamente protegida”

El ser humano ha multiplicado y diversificado su huella sobre el planeta dejándole cruentas cicatrices: enormes islas de plástico en los océanos, deforestación en los bosques tropicales, vertidos de hidrocarburos en selvas, ríos y océanos, explotación salvaje de hábitats y contaminación de los cursos de agua causados por la acción de los estados y de las multinacionales.

El cierre casi global provocado por la pandemia de COVID-19 resultó en una caída abrupta pero fugaz en las emisiones de dióxido de carbono del mundo. Una pandemia es la peor forma posible de reducir las emisiones.

Invertir en la protección y restauración de la naturaleza es una prioridad urgente a nivel mundial, con múltiples beneficios.

La comunidad internacional ha logrado importantes avances hacia el objetivo global de cobertura de áreas protegidas y conservadas, pero no ha cumplido con sus compromisos sobre la calidad de estas áreas

Una evaluación global muestra que las emisiones de metano causadas por el hombre podrían reducirse hasta 45% en la próxima década. Tales reducciones evitarían casi 0,3°C de calentamiento global para 2045

El escritor Salman Rushdie afirmó que, “Los fundamentos de cualquier sociedad abierta son la libertad de expresión y el Estado democrático de derecho. “Si usted no tiene esos elementos –dijo–, no tiene un país libre”.

Sin distinción de género, edad o región, un nuevo estudio llevado a cabo por la UNESCO, dio como resultado que el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad son el desafío que los ciudadanos del mundo entienden como el más acuciante.

Los pobladores, testigos directos de cómo se iniciaron los focos de incendios, coinciden y aseguran que, fueron provocados y que es el incendio más grande que han visto en la historia de la Comarca Andina.

Nuevas investigaciones revelan que pesqueros chinos y coreanos capturan especies de pinnípedos de la Patagonia y extraen sus órganos que luego son traficados a través de Uruguay, algunos lo hacen ingresando ilegalmente al Mar Argentino, para luego descargarlos en el puerto de Montevideo.