La timidez es un problema menor, algo que puede querer cambiar una persona , pero que en definitiva no altera significativamente su vida.

Resistencia a la cura

Parecería fuera de toda lógica, ¿cómo alguien va a preferir los síntomas a la salud? Sin embargo, muchas veces los seres humanos nos comportamos de maneras insospechadas.

Cuando nació mi hijo, hace tres años y medio, mi vida cambió por completo. La felicidad que implica ser papá es una de esas cosas difíciles de transmitir. En las personas siempre tiene mayor impacto la experiencia que la palabra; es decir, cuando experimentamos vivencialmente una situación nos modifica más que cuando simplemente hablamos de ella.

Tener cierto control de lo que pasa en nuestras vidas es positivo; me refiero a planificar >determinadas cosas como estudiar para prepararnos para el futuro, elegir trabajar en aquello que deseamos, ordenar la agenda para optimizar el tiempo, tener organizadas nuestras finanzas, etc.

Patear el tablero

En algún momento podemos cruzarnos con la idea de implementar un cambio radical, me refiero a reconsiderar la forma en que vivimos, abandonar la profesión, mudarnos a vivir a una nueva ciudad o a otro país, renunciar a nuestro trabajo para iniciar uno independiente, separarnos de nuestra pareja, etcétera.

Voy a empezar con lo aburrido, es decir con la definición. El dinero es un medio de pago de bienes, servicios y obligaciones aceptado en una sociedad. Como todos sabemos, en la antigüedad el modo de comerciar era a través del trueque, la aparición del dinero en sus distintas formas potenció el comercio y lo expandió rápidamente. Hoy dependemos totalmente de él, tanto que la vida en sociedad es prácticamente imposible si no lo utilizamos.

Las relaciones tóxicas esmerilan la autoestima y destruyen la capacidad de vivir con entusiasmo. Este tipo de vínculos puede comenzar con agravios verbales, descalificación, control excesivo sobre la pareja, celos, críticas constantes y en el peor de los casos llegar a la violencia física.

Cuando las parejas pelean con frecuencia, su calidad de vida se ve desmejorada. Es evidente que necesitan hacer algo, pero muchas veces no saben qué, y a pesar de los intentos por mejorar las cosas fracasan una y otra vez y las discusiones se prolongan tanto que quitan toda la energía y la posibilidad de disfrutar la vida.