La pericia de Macri

Con una expertiz llamativa, digna de un quirófano complejo, o creador de una magistral sinfonía que nada tiene que envidiarle a los grandes maestros, Mauricio Macri logró con destacada destreza, hundir al país en los abismos económicos, la fragmentación social y el desinterés político.

La pretensión de sepultar años de historia, castigándola con un preciso golpe retórico mediático, consiguió un éxito sin precedentes, por el que podemos olvidarnos de todos aquellos que nada hicieron por nuestro país en más de 200 años de historia. Gracias al presidente y su destacada calidad de conducción, el mejor equipo de los últimos 50 años demostró que con interés, perseverancia y tenacidad, se puede superar el 30% de pobreza, tener más de 47% de inflación, que la industria caiga el 7%, entre otros datos, como muestra de que con constancia, si seguimos transitando este camino, lograremos la Argentina para los 20 millones de argentinos.


La firmeza con la que se dicta la política de Seguridad, en la que la represión es la premisa fundamental, hizo que los robos de motochorros aumentaran, que los asesinatos sean cada vez más virulentos, que la violencia machista mate una mujer cada 30 horas. Bullrich lo sabe, por eso ofrece humo como respuesta, con su destacada labor contra el narcotráfico, aunque no creamos en lo que dice Carrió que “le ponen la droga para que la encuentre”.


A Macri le gusta Nelson Mandela, y como tal, su liderazgo es incuestionable, por eso, bajo su tutela, quien fuera ministro de Trabajo, Jorge Triaca, generó una cantidad innumerable de puestos de trabajo y demostró su preparación lingüística en diversas apariciones literarias, donde verbaliza envidiablemente contra sus empleados.


Cual tenor alcanzando sus notas más altas, Macri, en los tres años de gobierno hizo que el Producto Bruto Interno (PBI) registrara una caída de más de 1,8%, con una inflación acumulada de más del 113%. Sin nada que envidiarle a Picasso y sus pinceladas, logró que el 10,8% de las mujeres esté desempleada y que el 21,5% de las jóvenes menores de 29 años no consigue trabajo.


Podríamos seguir recorriendo los indicadores económicos, como si alabáramos el palmares de un reconocido deportista, pero a la luz están los resultados.


Otro reflejo de su virtud, pensada, construida y forjada, como nunca, en la gerencia de alguna afamada compañía, fue el de borrar la discusión política. Para eso está la casta, unos pocos, el resto debe ocuparse de otras cosas. La apartidización como doctrina, para que las preocupaciones sean las de destacar en la meritócrata sociedad que fomentan, como una pieza más de la Argentina para poquitos.


Mientras las otras fuerzas subestimaban su comprensión política, la (im)pericia de Macri, nos sumergía como tifón implacable, en uno de los momentos más calamitosos de nuestra historia democrática.


Nuestro desafío es interpelar a los argentinos, siendo transparentes, con la propuesta -quienes de verdad la tengan- del país que queremos. Pensando, de una vez por todas, en la próxima generación y no en la próxima elección. Sino, los advenedizos, muy precisos en sus intenciones, como Macri, seguirán, con una camiseta u otra, llevando a nuestro país al fracaso.


Leo Anzalone – Dirigente de Ser Federal – Analista Económico.

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