Norte en Línea - La exquisitez del lago Lemán

La exquisitez del lago Lemán

La exquisitez del lago Lemán
22 Abr
2024

La marquesina tiene historia. El porte habla de un esplendor original que no pierde lustre. La pequeña puerta se muestra tímida y recatada, pero abre un paraíso interior que apenas trasponerla deja sin aliento, mientras la vista no alcanza para deslumbrarse con el todo.

Perfectamente situada en el cruce de caminos de Europa, Ginebra es un destino internacional con encanto. Es una gran ciudad con cierto espíritu de aldea donde la vida transcurre en un balance perfecto entre lo ajetreado de las ocupaciones y el placentero discurrir del paisaje, el lago y el buen vivir correctamente pensado.

En el corazón de esa simbiosis armoniosa emerge una perla ineludible en la ciudad: el Ritz-Carlton Hotel de la Paix, Ginebra, la joya boutique del lago Lemán.

Ubicado en las históricas orillas del lago de Ginebra, con el icónico Mont Blanc de Suiza como telón de fondo atemporal, el hotel, alberga un patrimonio prestigioso que ha perdurado durante más de 150 años. Celebrado por generaciones de la alta sociedad por su servicio personalizado, su elegancia sin concesiones y una rica tradición culinaria, el hotel ha sido cuidadosamente renovado para crear una nueva era en su historia en evolución.

Firmemente arraigado en el paisaje cultural y social de Ginebra, el Hotel de la Paix ha sido testigo de una multitud de eventos históricos mundiales desde su apertura en 1865. Con sólo 74 habitaciones, su tamaño boutique combinado con una ubicación prominente junto al lago a solo unos pasos del centro de Old Town ha inspirado reuniones memorables

Durante más de 200 años, Ginebra ha sido un destino popular para hombres de negocios y viajeros de placer. La industria hotelera de lujo de Ginebra nació en la margen derecha del lago, un sitio cuya belleza fue elogiada por los románticos del siglo XIX mientras la ciudad experimentaba un crecimiento económico.
En este contexto nació en 1865 el Grand Hôtel de la Paix. Una época en la que, a pesar del calvinismo imperante, a nadie sorprendió cuando el arquitecto ginebrino Jean-Marie Gignoux decidió dotar a este flamante establecimiento de un estilo bastante extravagante de inspiración italiana.

El vestíbulo del hotel, con forma de atrio cuadrado y columnas de brocado de imitación mármol, sigue siendo el principal testimonio de ello. Heredero de la tradición de los grandes hoteles entonces en boga, el Grand Hôtel de la Paix era decididamente moderno para su época. En 1908, se añadió el edificio vecino situado en el número 9 del muelle del Mont-Blanc.

Debe su nombre a una época en la que la paz era una preocupación colectiva recurrente: Victor Hugo y Alphonse de Lamartine se unieron a la Sociedad de la Paz en 1830 y, en 1863, se creó en Ginebra el Comité Internacional de la Cruz Roja. Es también su símbolo en dos ocasiones: el Consejo de Estado de Ginebra ofrece allí un gran banquete el 7 de septiembre de 187 2con motivo del fin de un conflicto entre Estados Unidos y el Reino Unido tras la Guerra Civil por el barco Alabama, un navío sureño armado por los británicos y que había causado importantes daños al comercio norteño. En 1898, pese al riesgo de un posible atentado, Isabel de Baviera, la emperatriz Sissi, de 60 años de edad, viajó de incógnito a Ginebra, donde fue, finalmente asesinada no lejos del hotel.

Ubicada entre los Alpes, el lago Lemán y el río Ródano, Ginebra ofrece a los visitantes lo mejor de la belleza natural y el enriquecimiento cultural. Aquí, los huéspedes descubrirán parques idílicos, boutiques de moda, cocina legendaria, museos seleccionados y puntos de interés, a todos los cuales se puede acceder fácilmente desde The Ritz-Carlton Hotel de la Paix, Ginebra. También se pueden realizar excursiones de un día a destinos más lejanos, incluidas bodegas y Chamonix Mont Blanc.

Nada mejor en tu estadía que abrir tu ventana y tener delante la posta icónica de la ciudad: el jet d’eau. Desde 1891 adorna el centro del puerto de Ginebra y es una atracción turística de visita obligada. Utilizado inicialmente para distribuir la fuerza propulsora del Ródano entre los artesanos de la ciudad, el magnífico chorro de agua tiene 140 metros de altura y ¡500 litros de agua por segundo lo atraviesan a una velocidad de 200 km por hora.


Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/ , Instagram @flavia.tomaello

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