Norte en Línea - La cuarentena, Shakespeare y nuestra mejor obra
Imprimir esta página

La cuarentena, Shakespeare y nuestra mejor obra

La cuarentena, Shakespeare y nuestra mejor obra
02 Abr
2020

Como ocurre con todo, este momento de aislamiento puede servir para múltiples análisis y sensaciones. El cierre de teatros e instituciones donde presentar obras es, sin lugar a dudas, un gran problema para los artistas y todos los que contribuyen a los shows.

Pero, ya resignados a esa realidad, por otra parte necesaria para que este mal sea menos grave, podemos tener una segunda lectura: este aislamiento es, también, una etapa de introspección. Y, como tal, tiene la oportunidad de permitirnos olvidar por un rato los miles de estímulos diarios (el bendito celular, la PC, internet, etc.) y volver a crear, a partir de una reconexión con nuestros temas esenciales.

William Shakespeare, el gran dramaturgo inglés a quien leí y seguí, incluso viajando a su casa y barrio de la infancia, para armar SonnetRock, el show basado en algunos de sus más recordados sonetos, escribió a sus principales obras justamente en cuarentena.

En la época en que vivió Shakespeare (fines de siglo XVI y principios de XVII), Londres estaba sobre poblada y era, según se cuenta, una ciudad maloliente. Las ratas circulaban con normalidad y a la vista de todos, generando grandes epidemias de peste bubónica.

Más allá del contexto, la peste forma parte de la obra de Shakespeare. En "La tragedia de Romeo y Julieta", la epidemia de peste juega un papel fundamental, ya que debido a la cuarentena en Verona, la carta de Fray Lorenzo nunca llega a Romeo, incidiendo de manera directa en la trama.

Fray Juan: "Yendo en busca de un hermano de nuestra orden que se hallaba en esta ciudad visitando los enfermos para que me acompañara, y al dar con él los celadores de la ciudad, por sospechas de que ambos habíamos estado en una casa donde reinaba la peste, sellaron las puertas y no nos dejaron salir".

Fray Lorenzo: "¿Quién llevó entonces mi carta a Romeo?"

Fray Juan: "No la pude mandar ni pude hallar mensajero alguno para traerla, tal temor tenían todos a contagiarse".

Fray Lorenzo: "¡Suerte fatal!".

También en “El Rey Lear" figura el tema, ya que el mismo le atribuye s su hija Goneril diferentes males, con las siguientes palabras: "Eres un tumor, una úlcera pestífera, un hinchado carbunclo en mi sangre corrompida" (Acto 2, escena 4).

Ayer y hoy
Si bien la mayoría de nosotros, incluso los que ya contamos varias décadas, crecimos pensando que este tipo de peste no iba a volver, hoy nos toca vivir una situación inesperada. Y, frente a eso, tenemos la posibilidad de llorar por lo que no puede ser (en este caso, presentar Sonnet Rock en colegios y en el X Festival Shakespeare Buenos Aires), o tomar este momento como una posibilidad de centrarnos en nosotros mismos y los grandes temas de la vida.

Este tipo de situaciones enfrenta al artista y a todos nosotros con la posibilidad de tener el tiempo contado. Y es, además del aislamiento, la posibilidad de enfrentarse a la muerte, o por lo menos vislumbrarla como una posibilidad, lo que en algunos casos funciona como motor para escribir la mejor obra: aquella donde lo superfluo queda de lado y se expone, de manera descarnada, la esencia.

Tal vez, en un futuro, podamos recordar esta desagradable cuarentena como el momento en que pudimos crear algunas de nuestras páginas más inspiradas o, en su defecto, que pudimos retomar aquellas obras o temas en general que teníamos pendientes y que los estímulos diarios nos excusaban de enfrentar.

Por Rob Dickinson, músico y actor, creador de SonnetRock

Acerca de SonnetRock
SonnetRock es el primer show de música, teatro e improvisación basado en los sonetos de William Shakespeare, que le permite al público acceder de una manera sencilla a la obra de uno de los principales autores de la historia de la literatura y, a su vez, tener un acercamiento al idioma inglés, en su versión antigua y actual.

Etiquetado como