Naturaleza, río y campo enmarcan un emprendimiento inmobiliario distinto que mezcla pasado, tradición y futuro

Naturaleza, río y campo enmarcan un emprendimiento inmobiliario distinto que mezcla pasado, tradición y futuro
06 Dic
2018

A casi tres siglos de su nacimiento, “Estancia Las Palmas” en Zárate resurge como club de chacras donde historia y naturaleza se conjugan en un espacio único. El proyecto ofrece la posibilidad de vivir en una estancia a la vera del río Paraná a poco más de una hora de la Capital.

Desarrollado y proyectado por el prestigioso estudio Fornieles/Casanello arquitectos, el club de campo “Estancia Las Palmas” se presenta como un proyecto novedoso y distinto en Zárate, a la vera del río Paraná, donde un bellísimo paisaje natural, la selva, el río y el confort de una arquitectura integradora proponen una forma de vida superadora. Y que apunta a disfrutar del verdadero lujo de esta época: el tiempo.


Se trata de un predio que data del siglo XVII y que hoy vuelve remozado a formar parte del paisaje costero como un emprendimiento inmobiliario que incluirá una reserva natural, plazas, sendas campestres, mirador, club house, amarras para embarcaciones, instalaciones deportivas y área hípica, entre otras comodidades.

La propuesta urbanística y de lifestyle apunta a una alta calidad de vida enfocada fundamentalmente en el contacto con la naturaleza y el paisaje rural. “Estancia Las Palmas” permite reunir la actividad familiar, recreativa y laboral en un entorno apacible y funcional ofreciendo lotes en sector de quintas, chacras, costa y barranca y lofts.


Tal vez sea la naturaleza en sus diferentes expresiones el mejor de los amenities de Estancia Las Palmas. Está bien marcada la diferencia entre el parque exquisito diseñado por el legendario paisajista alemán Hermann Böttrich, quien intervino además en el diseño de los parques de las mejores estancias de la época y del Hotel Llao Llao de Bariloche; y los bañados y la reserva costera que tendrá 70 has. Naturaleza agreste e inaccesible por tramos, que cobra vida en el ocaso y que alberga además a cientos de especies de aves y otros animales. El verde de la costa es antesala del río, la paz y la calma, abierto a la navegación expande horizontes y brinda espacios mágicos de esparcimiento.


“Diseñamos este proyecto para crear esos espacios que nos den tiempo. Tiempo para andar a caballo entre arboledas centenarias o caminar por kilómetros de sendas y veredas jardín. Tiempo para salir a navegar en el río Paraná y sus islas. El masterplan utiliza y maximiza el hábitat natural de manera orgánica, construyendo un entorno armonioso”, sintetiza el desarrollador Enrique Fornieles, que cuenta con una gran experiencia en desarrollo de barrios cerrados como Benquerencia y Puerto Panal, entre otros.

Distintas propuestas de vivienda en un solo lugar

Las quintas tienen superficies de 2.000 m2 y valores que van desde los 60.000 a los 70.000 dólares. Se trata de edificaciones de planta baja y 1° piso que cuentan con servicios de red eléctrica, de gas y cloacas subterráneas con red de agua por perforación individual.


El sector de chacras ofrece la posibilidad de una vida de campo, tranquilidad y privacidad con superficies que van desde los 5.000 a los 10.000 m2 y cuyos valores van de 100.000 a 135.000 dólares. Desde las chacras situadas en la barranca se avista el río Paraná y la reserva natural del bañado. Los terrenos ubicados sobre la costa cuentan con amarra propia para actividades náuticas y su superficie va de 5.000 a 14.000 m2 con valores desde los 125.000 a los 300.000 dólares. A tono con las más novedosas tendencias mundiales en este tipo de emprendimientos, no hay red de gas ni de cloacas, cada lote tiene su propia planta de tratamiento individual.


A esto se le suman los lofts que son unidades de vivienda construidas en el interior del casco antiguo, parte del patrimonio histórico de la estancia, rodeadas de una arboleda centenaria.


“En todas las tipologías, la propuesta es disfrutar de la naturaleza y el campo como un estilo de vida a solo poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires dirigidas a familias y profesionales, de la ciudad, que quieran tener su espacio de campo y desconexión en un paisaje único”, subrayó Fornieles.


Comercializan el emprendimiento Toribio Achával y Tomás Grondona y la coordinación comercial está a cargo de Colliers Internacional. El proyecto es desarrollado por el Estudio Fornieles/Casanello.


Los amenities son un punto para destacar de “Estancia Las Palmas”. Su área recreativa incluye un espacio de meditación, mindfulness y yoga; servicios de spa y masajes; kids club, pileta, canchas de tenis y fútbol. El área náutica, por su parte, cuenta con dársena con amarras individuales y área de guardería, servicios náuticos generales, espacio en tierra para embarcaciones y servicio de emergencia para remolque.


El área hípica cuenta con boxes, picadero, potreros y monturero para propietarios; servicio de petisero, agarre y ensillado; escuela hípica y Pony Club para niños; caballos en área común y veterinario. Por último, el área comunidad posee restaurante, capilla, museo, co-working, gatherings (cursos y talleres, gastronomía, música y literatura), proveeduría y ramos generales en el acceso al barrio.


A todas estas comodidades hay que sumar las amenities del Club House tales como livings, comedor, baños, galerías, cocina y depósitos.

La historia de una estancia

A lo largo de sus 300 años, “Estancia Las Palmas” ha sido testigo de importantes acontecimientos que marcaron la historia argentina, como pocas estancias en la provincia de Buenos Aires. Entre los más destacados está el de haber sido lugar de reposo de las tropas de San Martín en su camino al combate de San Lorenzo. Además, fue en Las Palmas donde fueron prisioneros algunos los más altos jefes y oficiales británicos durante las invasiones de 1806 y donde se erigió una de las primeras reducciones jesuitas en Argentina. En ella vivió el primer presidente argentino Bernardino Rivadavia, la familia de Cornelio Saavedra y más tarde fue adquirida por el coronel Alfredo F. de Urquiza, nieto del caudillo entrerriano.


Toda esa tradición permanece viva en el actual casco de la estancia, que data de 1873, y en el imponente diseño del parque. La arquitectura rural de principios del siglo XIX sigue presente en la actualidad y un museo expone las reliquias históricas de la propiedad junto a una colección de carruajes antiguos.

Historia y naturaleza son la amalgama que conforma el nuevo emprendimiento que posee además una reserva ecológica de 70 ha con pasarelas elevadas para caminar y disfrutar de la naturaleza, 12 kilómetros de sendas campestres y veredas jardín a través del campo, mirador sobre el río Paraná para avistaje de flora y fauna, plazas con open-air gym y mobiliario urbano a lo largo de todo el masterplan.


Todos detalles a tener cuenta a la hora de definir la compra en un proyecto inmobiliario distinto desde el entorno natural, el diseño y la propuesta arquitectónica.

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