Vacaciones: ¿Cómo incentivar el aprendizaje sin dejar de descansar?

Durante los meses de verano, con la llegada de las vacaciones, los viajes y el tiempo libre, ¿existe un retroceso en el aprendizaje de los chicos y chicas en edad escolar? Hay distintas opiniones de expertos en el tema, y entre ellas uno de los ejes es el modo en que se administre el tiempo del receso.

Esta cuestión surge a partir del estudio publicado en el American Educational Research Journal, en el que se plantea que el diferente uso que hacen las familias del periodo vacacional, en función de su nivel socioeconómico, puede influir en el rendimiento escolar posterior y aumentar la brecha educativa.

Si bien algunas corrientes de pensamiento sobre educación sostienen que es posible que dos meses de inactividad pueden provocar la pérdida de un gran porcentaje de lo aprendido durante el año, también hay que tener en cuenta que si los aprendizajes son significativos, no se deberían generar pérdidas de estas experiencias por más largo que sea el receso. Así lo explica Hugo Martínez, profesor y director pedagógico de Colegium, sistema de plataformas digitales educativas: “Cuando los niños y niñas olvidan los contenidos, es porque no los aprendieron de verdad, sino que los memorizaron temporalmente para pasar una prueba. Por eso, para que los aprendizajes sean efectivos, deben surgir partir de la experiencia concreta, haciendo hincapié en la práctica, y vinculándola con la necesidad universal de conocer cosas nuevas”, afirma.

Más allá que durante las vacaciones la mayor parte del tiempo es destinado al descanso, al juego y a la dispersión, es una buena opción que los padres y madres adquieran determinadas actividades para potenciar el aprendizaje logrado en el año. Obviamente que lo ideal es que los niños y niñas descansen, es decir, que no continúen con el mismo ritmo del colegio. Pero este cambio de ritmo no debe implicar dormir las 24 horas o ver televisión todo el día.

Con el objetivo de concientizar sobre la problemática, Colegium decidió desarrollar una serie de consejos y juegos para reforzar contenidos sin necesariamente obligar a los niños a estudiar e interrumpir su descanso. “Lo ideal es equipar con conceptos y dinámicas, los juegos generados naturalmente por los chicos”, explica María Fernanda Díaz, Jefa del área Pedagógica de Colegium.

La campaña se llama #EnVeranoTambiénseAprende y consiste en ayudar con recursos fáciles, entretenidos y relacionados con las actividades que se hacen a diario en familia, para que los padres puedan utilizar con sus hijos, creando aprendizajes significativos, pudiendo consolidar los obtenidos en el año. Ir al museo, leer los carteles en los destinos turísticos, o bien jugar juegos de mesa, puede contribuir a alimentar la capacidad de aprender y retener conocimientos.

Estas propuestas creadoras de curiosidad, traen consigo guías de juegos donde se aplican conceptos pedagógicos pintando, bailando, dibujando y demás actividades recreativas. De esta manera, las vacaciones, además de ser la época de descanso, también pueden ser el período de preparación para el año escolar por comenzar, aprendiendo sin estresarse, conociendo nuevas historias, ampliando vocabulario y fortaleciendo contenidos ya aprendidos.

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