Realidad en Argentina: arquitectura sustentable pasiva y activa

Realidad en Argentina: arquitectura sustentable pasiva y activa
30 Jul
2019

Nuevos modelos de viviendas sustentables que son tendencia mundial.

En nuestro país se expanden de la mano de un creciente y fuerte compromiso ambiental que surge de la sociedad actual y un gran ahorro en el consumo de servicios. Esto representa una muy significativa eficiencia térmica, energética y de costos en general.


Los profesionales y miembros de CADAMDA – La Cámara de la Madera son referentes y pioneros indiscutidos en la promoción de la construcción sustentable con madera y encabezan múltiples proyectos en todo el territorio nacional con la madera como material de construcción principal. Y surge ahora un nuevo concepto superador: la arquitectura sustentable PASIVA y ACTIVA. El estudio de arquitectura y empresa constructora Grupo VDV ya proyecta y comercializa viviendas de este estilo, con todo el confort, diseños a medida y una filosofía acorde a un modelo de edificación de vanguardia ecológica.


Cuidar y proteger al medio ambiente en el presente para preservar la supervivencia de generaciones futuras ya no es una tendencia, sino una necesidad. En Europa, de hecho, las CASAS o VIVIENDAS PASIVAS serán obligatorias a partir de 2020. Son viviendas que aprovechan al máximo las clases y tipos de climas de cada región para minimizar el impacto que producen los sistemas convencionales de calefacción y refrigeración. La idea es potenciar con materiales, diseño y arquitectura el concepto de un nuevo hogar que esté en armonía con su entorno natural. Desde CADAMDA, La Cámara de la Madera, conscientes de esta tendencia global, se impulsan un cambio de paradigma en la construcción, aprovechando los beneficios, características y ventajas que ofrece la madera como elemento fundamental de construcción para apoyar a esta renovación.

En esta línea de pensamiento y acción se encuentran los arquitectos Arq. Germán Dommarco, Nicolas Velasco y Santiago Velasco quienes conforman el estudio de arquitectura y empresa constructora Grupo VDV. Ellos ya han diseñado numerosos proyectos solventados en su filosofía ecológica y ahora, impulsan la comercialización nacional de un modelo de vivienda residencial de uso permanente o estacional para cualquiera de los numerosos barrios existentes dentro de la provincia de Buenos Aires y alrededores. La misma está construida íntegramente con un sistema de madera compuesto y cuenta con una generosa superficie cubierta de 138 m2 y 30 m2 semicubiertos. En su interior dispone de una amplia sala de estar, cocina y comedor integrado, con posible conexión/expansión exterior hacia la pileta, 3 amplios dormitorios, uno de ellos en suite y con vestidor. Se destaca también la clara y definida intención de separar para un uso correcto los sectores públicos y privados.

“En GRUPO VDV pensamos como punto de partida generar proyectos con un fuerte compromiso ambiental. La arquitectura sustentable como respuesta contemporánea, ética y responsable”, explica el Arq. Germán Dommarco, uno de los directores.


CASA SUSTENTABLE, PASIVA Y ACTIVA
Desde un comienzo en el proceso de diseño se plantean puntos de sustentabilidad pasiva para brindarle al usuario eficiencia térmica y energética, entendiendo a los mismos como un fuerte ahorro en el consumo de servicios. “Entre los principales puntos destacamos la optimización en el uso de materiales, ubicación estratégica en la implantación de la vivienda para poder aprovechar las ventajas geográficas, selección de materiales biodegradables, búsqueda de materiales de bajo impacto ambiental, aberturas con DVH y aplicación de aislaciones térmicas en muros, pisos y techos, logrando de esta forma importantes ventajas respecto de la construcción tradicional”, amplía el profesional.

Luego, en cuanto a lo que se refiere a sustentabilidad activa se destaca que la vivienda cuenta con sistema de recolección de agua de lluvia, tratamiento de aguas grises, biodigestor, generación energética solar para circuito de iluminación, bombas y heladera, colectores solares para reducir consumo de calefacción, entre otros puntos importantes.

“Es fundamental destacar la principal ventaja del sistema constructivo mixto en madera y húmedo. Es decir, la vivienda se funda sobre una platea tradicional de HºA y toda la envolvente consiste en un reforzado sistema de tabiques térmicos modulados de madera cubiertos con placas cementicias de alta durabilidad sumado a una cubierta rellena de un hormigón pobre brindándole mayor solidez y peso. También es posible elegir terminaciones y materiales a gusto del cliente. Al utilizar este método constructivo se optimizan tiempos de obra y se minimizan los desperdicios de materiales” opina Dommarco.


“Como arquitectos entendemos que hay otras formas de pensar la arquitectura y, sobre todo, otra forma de construir acorde a nuestros tiempos. Lo que resulta más sorprendente aún es que en este tipo de construcción el costo es inferior a sistemas constructivos tradicionales, sin toda la tecnología y herramientas aplicadas que la construcción en madera brinda al comitente. Contamos con modelos pre-diseñados y otros a gusto del cliente. La madera es, sin dudas, el material de construcción del futuro. Nada es imposible de planificar, proyectar ni de imaginar con este noble, sustentable y recicable material natural”, explican desde el Estudio.

La madera: el material del siglo XXI
Es indiscutible que el mundo camina hacia el uso de los recursos naturales cada vez más sostenibles para garantizar a las futuras generaciones, gozar de los mismos recursos que se disponen hoy en día. La madera no sólo contribuye a brindar eficiencia térmica ahorrando energías renovables y no renovables sino que además desde el árbol hasta convertirse en un producto maderero, presta un servicio ambiental a toda la humanidad produciendo oxígeno y secuestrando C02 que queda almacenado en cada producto ya sean bastidores, tablas o machimbre por ejemplo. La madera además es el único material de la construcción renovable, reciclable y reutilizable y el uso de energía para producirlo es infinitamente inferior al del acero, ladrillos o cemento. Por todo esto, estos modernos conceptos constructivos como el desarrollado Casas Pasivas y Bioconstrucción, tienen a este material como el principal en todas sus edificaciones.


La Cámara de la Madera – CADAMDA - fue creada el 2 de julio de 1903 cuando un núcleo reducido de propietarios de aserraderos y corralones de madera realizó por primera vez una reunión con el objeto de cambiar ideas acerca de la fundación de una sociedad con el propósito de defender y mejorar los intereses del gremio. De allí surgió la Sociedad de Aserraderos y Corralones de Madera. En aquel entonces y hace ya más de 100 años, fue cuna de la mayoría de las empresas del ramo y reunió a la casi totalidad de ellas. Es así que la Institución ha podido mantenerse inalterable en el tiempo, gracias a que cumplió y cumple con los objetivos para los cuales fue creada.
Actualmente, CADAMDA agrupa a productores forestales; tanto de madera de bosque nativo como de cultivo; aserraderos, industrias, importadores-exportadores y comercializadores de maderas y sus derivados. Como así también a fabricantes de productos para la preservación y el embellecimiento de la madera. El objetivo fundamental de la Cámara es difundir el uso de la madera y sus derivados y reposicionar a la misma como un material noble, rentable y confiable. La entidad cuenta con los siguientes departamentos: Departamento de Arquitectura en Madera, Departamento de Comercio Exterior, Departamento PREMA (Preservación y Embellecimiento de la Madera), Departamento de Compensados y un Departamento Legal para asesoramiento de los asociados.


INFORMACIÓN EXTRA: LAS CASAS PASIVAS

Se trata de un concepto que nace a fines de la década del 70´en los Estados Unidos y rápidamente se propaga a toda Europa, principalmente en los países más fríos, teniendo como referente y a la vanguardia a Alemania en el viejo continente. En 1979 se publica el libro "Passive Solar Energy Book" una especie de Manual de Aplicación que recoge las experiencias de viviendas que minimizan el uso de sistemas convencionales de calefacción y refrigeración aprovechando las condiciones climáticas y de asoleamiento de cada sitio.

En la misma época el Departamento de Energía de EEUU, con el fin de difundir entre la comunidad de arquitectos de este país un modo diferente de concebir una vivienda teniendo en cuenta cuatro factores principales: temperatura, soleamiento, humedad y viento, financia la edición de una guía de diseño de casas pasivas para cada clima del país. El estudio utilizó una metodología simple llamada diseño pasivo que propone consignas para seguir como: El clima y confort de su casa, como definir su clima, inconvenientes climáticos, ventajas climáticas, ¿Cuál es su condición climática básica? y ¿Cómo diseñaría usted para este clima?, entre otros parámetros.

Estándar Passivhaus: Nace en Europa Central en 1988 como un estándar para la construcción de viviendas eficientes luego de una reunión entre dos profesores de edificación y medio ambiente. Se basa en la edificación de construcciones que cuenten con gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones, una gran calidad del aire interior; además de aprovechar la energía del sol para una mejor climatización, reduciendo el consumo energético al 70% (sobre las construcciones convencionales). Fue desarrollado a partir de numerosas investigaciones, con el financiamiento del estado Alemán. Desde la primera certificación en 1990 en Alemania existen viviendas por toda Europa e inclusive en Estados Unidos, certificadas y auditadas por este riguroso sistema que mide la eficiencia en consumo de energía.

La clave: el Aislamiento Térmico
De todos los conceptos trabajados se concluyó que este punto es el más importante para lograr una casa pasiva. Ya sea en la montaña o en el desierto, el aislamiento juega un papel fundamental a la hora del consumir energía y por eso la utilización de materiales con mayor eficiencia de aislación darán como resultado una vivienda más eficiente en cualquier tipo de clima.

El rol de la madera en el aislamiento de la vivienda
Un estudio realizado por el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) afirma que las características térmicas de la madera consiguen crear ambientes templados: cálidos en invierno y más frescos en verano. Esto se traduce en que las propiedades térmicas y acústicas de la madera, mejoran la calidad de vida de las personas que habitan la casa ayudando además a purificar el ambiente y mantener un grado de humedad óptimo en una vivienda. La conclusión es impresionante: En promedio una pared de madera es 15 veces más eficiente que un muro de hormigón clásico. Siendo este material fundamental para construir tanto en climas cálidos como en templados o fríos.

Conceptos a tener en cuenta para diseñar una Casa Pasiva

• Mejor aislamiento térmico (con materiales eficientes -en ocasiones ancestrales como los distintos tipos de maderas- revestir con los materiales de aislación más innovadores y eficientes.

• Cerramientos eficientes (a mayor hermetismo, menor pérdida energética) lo que ayuda a reducir las pérdidas de calor en las noches invernales.

• Permitir la entrada del sol invernal, con la orientación y el diseño de las aperturas y cornisas, que bloquean el sol vertical y dejan pasar el sol invernal, más horizontal.

• Bloquear el sol de verano o mediodía -vertical- usando protecciones solares fijas, móviles y/o naturales (por ejemplo, una arboleda caducifolia, que pierde las hojas en invierno -dejando pasar el sol- y las recupera en primavera).

• Evitar la sombra de otros edificios, accidentes geográficos, una mala orientación, etc.

• Tratar de evitar sistemas de calefacción y aire acondicionado.

• Instalar renovables (paneles solares térmicos y fotovoltaicos para agua sanitaria y consumo eléctrico; así como alternativas -pequeños molinos eólicos o incluso pequeñas estaciones hidroeléctricas cuando se disponga de un pequeño curso de agua)

• Aumentar el espesor térmico en fachadas y azoteas, optando cuando sea posible (y económicamente viable) por jardines verticales y horizontales con especies -preferiblemente locales- que requieran poco mantenimiento.

• Iluminación artificial de bajo consumo y maximización del uso de luz natural (instalando si es necesario claraboyas y lucarnas).

• Experimentar: autogestión de aguas grises, muros de agua, captadores de viento, superaislamientos, multiplicadores de la ventilación -como patios interiores y torres de viento.

• Integrar la inmediatez natural (o crearla) para que la casa se comporte como parte de un complejo ecosistema.

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