Identidad Digital: Los desafíos del sector bancario

La desconfianza para adoptar nuevos medios de pago frena el avance de las transacciones móviles en el país. La desconfianza para adoptar nuevos medios de pago frena el avance de las transacciones móviles en el país.
26 Jul
2016

El sector bancario está evolucionando en un ecosistema de ritmo rápido y cambiante. Quedó demostrado con la nueva norma del BCRA que busca incentivar el desarrollo de los medios de pagos electrónicos, dejando de lado, paulatinamente, el uso del efectivo. 

Ya son más de 17 millones de argentinos que compran por internet según datos de la CACE, por ello es esencial la confianza que debe tener el cliente en su banco y es necesario que cada entidad bancaria preste suma atención al cuidado de la identidad del usuario, aspecto que les dará el pie para convertirse en un activo competitivo y diferenciador en un mercado enteramente digital.

A medida que nos acercamos a estos nuevos medios de pago y al uso del celular como una “Billetera Móvil”, en un contexto donde la seguridad digital es crucial, los bancos deben lograr una combinación única entre: conocimiento del cliente, confianza y la habilidad de asegurar y proteger sus identidades.

Las entidades bancarias deben ejercer más controles y análisis de comportamiento de sus clientes para evitar que se produzcan ataques informáticos en las operaciones electrónicas del sector. Las estafas financieras evidencian la necesidad de una mejora en la sofisticación de la seguridad, lo que llevaría a los clientes a una confianza plena en la gestión bancaria.

A medida que crece la importancia de la identidad digital y se impone el comportamiento de los millennials, estos nuevos clientes buscan gestionar pagos de manera rápida y cómoda a través de sus dispositivos. Muchos han manifestado su interés en tener una identidad bancaria universal, que les permita realizar operaciones en diversas plataformas autorizándoles de manera automática el acceso a su: identidad civil, número de teléfono, dirección de correo, solvencia o estabilidad bancaria. Todos estos pueden autorizarse a través de APIs abiertas entregadas a terceros por los bancos. 

¿Qué esperan los clientes?

• Los clientes esperan que los servicios consulten su identidad bancaria de forma independiente –no sólo de forma interactiva sino también automática, al configurar autorizaciones para acceder a la información personal. Obviamente, también esperan que estas funciones sean fáciles y seguras. Los mecanismos de autorización inteligentes se apoyan en autenticación comportamental continua y los protocolos de autorización avanzados permiten esto. 

• Los clientes aspiran poder controlar sus datos, al poder administrar el flujo de información entre su banco y terceros. Los managers innovadores de Identidad Personal permitirán a los clientes administrar las conexiones digitales con el banco en los centros de interacción.

• Finalmente, los clientes piden privacidad. Los datos bancarios son sensibles y  los clientes aspiran a poder usar seudónimos y otros mecanismos de protección de privacidad que no develen información, sino pruebas de los datos sobre ellos. Las tecnologías potenciadoras de la privacidad (Zero Knowledge Proofs) pueden ser una solución a esto.

Los servicios basados en identidad del usuario estarán centrados cada vez más en el usuario. Los bancos buscarán cumplir las expectativas de los usuarios al empoderarlos para que sean ellos mismos quienes administren su identidad bancaria. Con la identidad como clave en la vida digital, los bancos tienen que tomar la oportunidad de ser la plataforma de confianza de la visión 360º de la vida digital de sus clientes, y necesitan hacerlo ahora. 

Por Eduardo de San Vicente, Gerente de Ventas para el Área de Procesamiento Financiero de Worldline.

Acerca de Worldline

Worldline [Euronext:WLN] es el líder europeo en medios de pago y servicios transaccionales. Facilita a sus clientes servicios de TI que les permiten  crecer mediante una experiencia de usuario innovadora, nueva e integral. Gracias a sus más de 40 años de experiencia en el sector y a sus fuertes vínculos locales, Worldline ofrece sus servicios a empresas de todos los tamaños y contribuye a su éxito en el mercado actual, de rápido crecimiento y en constante evolución. Worldline ofrece un modelo de negocio, único y flexible, construido alrededor de un porfolio global y en constante crecimiento, y por lo tanto facilitando un soporte integral. Las actividades de Worldline se organizan en torno a tres ejes: Servicios y Terminales para Comercios, Servicios Móviles y Transacciones Electrónicas y Procesamiento Financiero y Licencias de Software.  Worldline cuenta con más de 7.300 empleados en todo el mundo y generó unos ingresos anuales de 1.150 millones de euros en 2014. Worldline es una filial del Grupo Atos.

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