“Se necesita controlar la actividad de los manteros y regular las saladitas para combatir a las mafias”

“Se necesita controlar la actividad de los manteros y regular las saladitas para combatir a las mafias”
10 Ene
2017

El diputado nacional de Cambiemos, Marcelo Sorgente, respaldó los operativos que desde la madrugada lleva a cabo el Gobierno de la Ciudad en el barrio de Once, porque asegura que detrás de cada manta se estima que participan al menos 20 personas del negocio ilegal organizado por mafias que desarrollan un sistema de trabajo esclavo y trata de personas en talleres clandestino -en especial de inmigrantes carentes de documentación que les impide ingresar en la formalidad laboral-, robo, contrabando, piratería de mercadería y hasta narcotráfico.  

"Combatir la venta ilegal es una decisión netamente política. Horacio Rodríguez Larreta lo hace en la Ciudad de Buenos Aires con coraje, porque la gente se merece vivir mejor y no podemos condenar a los más necesitados a trabajar en una manta. Muchos se están volviendo millonarios falsificando mercadería y contratan trabajadores solo por un plato de comida". 

“Somos absolutamente conscientes de la demanda social que conlleva a la expansión de este tipo de mercados informales como manteros y saladas, pero concebimos también las problemáticas derivadas por la falta de regulación de estas actividades", dijo legislador Marcelo Sorgente, que destacó además el fuerte apoyo de vecinos y comerciantes al operativo del gobierno. “Los vecinos no pueden transitar por su propia vereda y los colectivos no logran doblar por las esquinas o utilizar las paradas porque hay 2 mil vendedores ocupando hasta las calles. El Estado debe defender el espacio público porque es de todos”.

El circuito clandestino es un negocio millonario y el mantero suele ser una de las tantas víctimas de las organizaciones que lo administran. “Las mujeres llegan engañadas a la Argentina y las atan a una máquina de coser para producir mercadería, no pueden salir, las explotan sexualmente y apenas las dejan comer una vez al día y los nenes duermen en cajas de frutas”, dijo Sorgente y recordó que el año pasado murieron dos niños cuando se incendió un taller clandestino. Respecto de los manteros “es el eslabón mas visible de la cadena, no cuentan con ningún derecho como trabajador, tiene que comer arriba de la manta en bandejas que les acercan los punteros para que no pierdan el lugar y ni siquiera tienen baños disponibles”.

Cabe destacar que el diputado presentó recientemente un proyecto de ley para regular las “saladitas” que proliferan sin control y se calculan ya son más de 570 en todo el país. “La Salada es el complejo ilegal más grande del mundo, que durante los últimos años creció como un modelo de franquicia en el interior del país a costa de la corrupción, y el gobierno que se fue lo quiso llevar como modelo a África y hasta los puso de candidatos en las últimas elecciones”.

Se calcula que la venta ilegal en Argentina moviliza más de 65.000 millones de pesos por año, que se traduce en menos ingresos tributarios destinados al servicio público y el bien común. Es decir que la proliferación no solo destruye al comercio -ante la competencia desleal- sino a todos, desalentando la inversión en obra pública, los emprendedores, la radicación de nuevos emprendimientos y el trabajo formal.

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